El libro "El Imperio Otomano 1300-1650" editado por la editorial Byblos, dedica un interesante último capítulo a la Marina otomana:
"El segundo acontecimiento que alentó a los otomanos a reforzar la flota fue la sumisión al sultán de Hayreddin Barbarroja, el gobernante de Argel. Este hecho extendió los dominios otomanos al Mediterráneo occidental y, en la persona del sultán, dio a Argel un protector contra España. Ya avanzado el siglo, las conquistas de Trípoli en 1551, Gelves en 1560 y Túnez en 1574 reforzaron la presencia otomana en el norte pero también, como la toma de Argel, llevó a una inestable rivalidad naval con España, que pretendía establecer plazas fuertes en la costa norteafricana" [pag. 392]
"No se sabe con certeza cuándo empezó a utilizar la artillería la flota otomana, pero sin duda un grabado en madera veneciano que describe la batalla frente a las costas del Peloponeso en 1499 muestra las galeras otomanas con un solo cañón giratorio, montado sobre un poste vertical en el centro de la popa". [pag. 393]
"La tecnología de las galeazas era, no obstante, conservadora, y se trataba de una embarcación que los otomanos podían imitar fácilmente. En el invierno siguiente a la derrota de Lepanto, el Consejo Imperial ordenó al jefe de carpinteros navales del arsenal que construyera un barco, que debía ser <<impulsado con remos y capaz de disparar cañones desde la popa, la proa y los costados>>, sin causar daño a los remeros. Cuando el almirante, Uluj Alí, hubo aprobado los planos, el arsenal de Sinop construyó tres, y el de Estambul, uno o dos de los nuevos buques, con lo que a partir de 1572 las galeazas formaron parte de forma habitual de la flota otomana. Katib Çelebi menciona que, a mediados del siglo XVII, llevaban veinticuatro cañones". [pag. 395]
"La facilidad con que los carpinteros navales otomanos imitaron la galeaza veneciana contrasta con su dificultad para introducir los galeones, es decir, barcos de vela de bordas altas y capaces de disparar de costado. En este aspecto, sin embargo, eran como los constructores de buques del Mediterráneo en general. Los venecianos construyeron algunos barcos de guerra de este tipo a finales del siglo XV, lo que inspiró a Mehmet II el encargo de una nave parecida al arsenal de Estambul. Pero la "bargia" de Mehmet se hundió en el momento de botarla, y ni los arsenales venecianos ni los otomanos siguieron experimentando con estas embarcaciones. Las únicas excepciones fueron un par de "coccas" que lucharon con la flota otomana en 1499. Eran barcos híbridos, dotados de remos, pero con la obra muerta y las velas de un galeón. Excepto, según parece, aquel año, la galera en sus distintas formas fue el único buque de guerra otomano". [pag. 396]
"Con todo, el Imperio otomano, no era exclusivamente una potencia mediterránea y, en sus enfrentamientos con los portugueses en el océano Índico y en el golfo Pérsico, las galeras turcas no podían resistir la mayor potencia de fuego de las carracas portuguesas ni eran adecuadas para la navegación oceánica. En el siglo XVII, afrontaron un problema similar en el Mediterráneo. Ese siglo irrumpieron en aquellas aguas mercaderes armados de Holanda, Francia e Inglaterra. Comoquiera que, en la mayoría de las circunstancias, una galera no era rival para un galeón perfectamente armado, esto cambió los métodos de guerra en el Mediterráneo y convenció al arsenal veneciano de iniciar la construcción de galeones. En consecuencia, cuando los otomanos declararon la guerra a Venecia en 1645 y lanzaron un ataque contra Creta, se enfrentaron a una armada que era tecnológicamente superior a la suya. Para equipararse a la flota veneciana, los otomanos comenzaron a construir galeones, hasta diez en 1650. Con todo, ni los propios barcos ni los intentos de formar tripulaciones técnicamente expertas dieron buen resultado, y hasta 1682 los galeones no se convirtieron en el buque insignia de la flota militar otomana. Los norteafricanos, en cambio, dominaron las técnicas de construir y tripular galeones mucho antes que los constructores y marineros del Imperio otomano. Esto se debió quizás a que las regencias de Argel, Túnez y Trípoli atraían a corsarios procedentes del norte de Europa y del Mediterráneo, y fueron tal vez estos hombres los que aportaron los conocimientos del litoral atlántico" [pag. 396-97]
"Además de las "bargias", otros barcos especializados acompañaban las flotas de guerra otomanas. Los documentos enumeran, pero no describen, las <<naves de piedra>>, supuestamente para el transporte de balas de cañón o materiales para la reparación de puertos y fortificaciones, y <<buques de caballos>>. Éstos, según un relato del siglo XVII, eran embarcaciones con velas de cruz y bajo calado para el transporte de caballos o artillería, con una abertura en la popa para cargar los animales. Otros barcos especializados servían en los ríos navegables del Imperio". [pag. 397]
"El segundo acontecimiento que alentó a los otomanos a reforzar la flota fue la sumisión al sultán de Hayreddin Barbarroja, el gobernante de Argel. Este hecho extendió los dominios otomanos al Mediterráneo occidental y, en la persona del sultán, dio a Argel un protector contra España. Ya avanzado el siglo, las conquistas de Trípoli en 1551, Gelves en 1560 y Túnez en 1574 reforzaron la presencia otomana en el norte pero también, como la toma de Argel, llevó a una inestable rivalidad naval con España, que pretendía establecer plazas fuertes en la costa norteafricana" [pag. 392]
"No se sabe con certeza cuándo empezó a utilizar la artillería la flota otomana, pero sin duda un grabado en madera veneciano que describe la batalla frente a las costas del Peloponeso en 1499 muestra las galeras otomanas con un solo cañón giratorio, montado sobre un poste vertical en el centro de la popa". [pag. 393]
"La tecnología de las galeazas era, no obstante, conservadora, y se trataba de una embarcación que los otomanos podían imitar fácilmente. En el invierno siguiente a la derrota de Lepanto, el Consejo Imperial ordenó al jefe de carpinteros navales del arsenal que construyera un barco, que debía ser <<impulsado con remos y capaz de disparar cañones desde la popa, la proa y los costados>>, sin causar daño a los remeros. Cuando el almirante, Uluj Alí, hubo aprobado los planos, el arsenal de Sinop construyó tres, y el de Estambul, uno o dos de los nuevos buques, con lo que a partir de 1572 las galeazas formaron parte de forma habitual de la flota otomana. Katib Çelebi menciona que, a mediados del siglo XVII, llevaban veinticuatro cañones". [pag. 395]
"La facilidad con que los carpinteros navales otomanos imitaron la galeaza veneciana contrasta con su dificultad para introducir los galeones, es decir, barcos de vela de bordas altas y capaces de disparar de costado. En este aspecto, sin embargo, eran como los constructores de buques del Mediterráneo en general. Los venecianos construyeron algunos barcos de guerra de este tipo a finales del siglo XV, lo que inspiró a Mehmet II el encargo de una nave parecida al arsenal de Estambul. Pero la "bargia" de Mehmet se hundió en el momento de botarla, y ni los arsenales venecianos ni los otomanos siguieron experimentando con estas embarcaciones. Las únicas excepciones fueron un par de "coccas" que lucharon con la flota otomana en 1499. Eran barcos híbridos, dotados de remos, pero con la obra muerta y las velas de un galeón. Excepto, según parece, aquel año, la galera en sus distintas formas fue el único buque de guerra otomano". [pag. 396]
"Con todo, el Imperio otomano, no era exclusivamente una potencia mediterránea y, en sus enfrentamientos con los portugueses en el océano Índico y en el golfo Pérsico, las galeras turcas no podían resistir la mayor potencia de fuego de las carracas portuguesas ni eran adecuadas para la navegación oceánica. En el siglo XVII, afrontaron un problema similar en el Mediterráneo. Ese siglo irrumpieron en aquellas aguas mercaderes armados de Holanda, Francia e Inglaterra. Comoquiera que, en la mayoría de las circunstancias, una galera no era rival para un galeón perfectamente armado, esto cambió los métodos de guerra en el Mediterráneo y convenció al arsenal veneciano de iniciar la construcción de galeones. En consecuencia, cuando los otomanos declararon la guerra a Venecia en 1645 y lanzaron un ataque contra Creta, se enfrentaron a una armada que era tecnológicamente superior a la suya. Para equipararse a la flota veneciana, los otomanos comenzaron a construir galeones, hasta diez en 1650. Con todo, ni los propios barcos ni los intentos de formar tripulaciones técnicamente expertas dieron buen resultado, y hasta 1682 los galeones no se convirtieron en el buque insignia de la flota militar otomana. Los norteafricanos, en cambio, dominaron las técnicas de construir y tripular galeones mucho antes que los constructores y marineros del Imperio otomano. Esto se debió quizás a que las regencias de Argel, Túnez y Trípoli atraían a corsarios procedentes del norte de Europa y del Mediterráneo, y fueron tal vez estos hombres los que aportaron los conocimientos del litoral atlántico" [pag. 396-97]
"Además de las "bargias", otros barcos especializados acompañaban las flotas de guerra otomanas. Los documentos enumeran, pero no describen, las <<naves de piedra>>, supuestamente para el transporte de balas de cañón o materiales para la reparación de puertos y fortificaciones, y <<buques de caballos>>. Éstos, según un relato del siglo XVII, eran embarcaciones con velas de cruz y bajo calado para el transporte de caballos o artillería, con una abertura en la popa para cargar los animales. Otros barcos especializados servían en los ríos navegables del Imperio". [pag. 397]
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